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Dicotomías de la campaña electoral Municipal de Lima

El país se encuentra en un momento crucial. Después de décadas de frustraciones, el Perú crece durante diez años y puede seguir haciéndolo por cinco años más. Las elecciones de abril de 2011 son decisivas pues si se garantiza un crecimiento cinco años más al Perú nada ni nadie lo detiene.
 
El desarrollo y el crecimiento requieren una clase política moderna, inteligente, democrática, tolerante, transparente, respetuosa y comprometida con el país y su gente. Capaz de renovarse, aceptar sus errores y enrumbar. Una clase política que practica la autocrítica y que no calla anta la prepotencia y las acciones violentas de alguno de sus integrantes.
 
Es imposible construir un país desarrollado con dirigentes políticos subdesarrollados.
 
Es imperativo un cambio en la conducción política que entienda que la humanidad está ingresando a una nueva era en la que democracia y libertad van juntas; que democracia es respeto a las minorías e inclusión; que es preciso consultar a los ciudadanos en aquellas decisiones que los afectan; que no es lo mismo cantidad que calidad; que es necesario construir con cemento y concreto pero que tan importante como ello es construir un país de ciudadanos; que la economía de mercado tiene que ser inclusiva y que los pobres deben tener acceso al mercado; que los mayores capitales son el humano y el social; que la nueva sociedad es la del conocimiento y que, por ende, la inversión en educación e investigación científica y tecnológica tienen que asumirse con responsabilidad estratégica y debe reflejarse en el presupuesto y que un científico debe ganar más que un administrador; que la democracia requiere de ciudadanos –sujetos morales- que en el ejercicio de su libertad actúen con respeto al otro y que asuman sus deberes y derechos; que desde el poder se deben dar siempre señales de respeto, tolerancia, diálogo y reconocimiento de las diferencias; que la mayor virtud de un político es saber escuchar;  que el crecimiento económico debe ser inclusivo y que se deben buscar igualdades: igualdad de todos ante la ley e igualdad de oportunidades, y respeto a los procedimientos; que el Estado debe ser fuerte y cumplir sus funciones básicas: seguridad; justicia independiente, educación y salud; que no se debe confundir Estado fuerte con Estado adiposo y burocrático; que es preciso pagar bien a los funcionarios de Estado; que el Estado no es un botín en ninguno de sus niveles; que el Estado no debe hacer lo que puede hacer el sector privado; que el país debe estar unido en la búsqueda de competir con eficiencia, eficacia, calidad, rapidez y creatividad proyectándose al mundo; que se debe vincular producción y educación y que se deben dar siempre señales de transparencia en el uso de los recursos públicos con el fin de que el ciudadano tenga orgullo de su clase dirigente; que en economía hay dogmas fundamentales: manejo macroeconómico sin inflación, bajo déficit fiscal y manejo técnico de las cuentas generales de la república; que se requiere inversión nacional y extranjera para cerrar la brecha nacional de más de 100 mil millones en infraestructura; que la inversión privada y pública pueden asociarse por el bien del país; y que se deben promover valores fundamentales como el respeto al otro, unidad, tolerancia, responsabilidad, respeto a las minorías y trabajo en equipo.
 
La política en el país requiere una revolución copernicana. No puede haber desarrollo, crecimiento y progreso para todos, si no hay una renovación verdadera, progresiva y radical de las élites nacionales, regionales y locales. Hay que pensar al Perú abandonando todo dogmatismo y empirismo; evitando que lo viejo se presente como nuevo y que, por ende, los viejos proyectos totalitarios y/o autoritarios de derecha e izquierda tengan espacio en la nueva política a crear.
 
A continuación las dicotomías encontradas en la campaña electoral provincial de Lima, dicotomías que es imperativo superar pues responden a un pensamiento subdesarrollado y que no ayudan a unir al país y al avance de la sociedad peruana.
 
  • Lourdes es derecha. Susana de izquierda.
  • La derecha es mala. La izquierda es buena.
  • Lourdes es candidata de los ricos. Susana es candidata de los pobres.
  • Lourdes es candidata de los narcos. Susana es candidata de los “terrucos”.
  • El PPC es el partido de los explotadores. Fuerza Social es de los explotados.
  • El PPC es la derecha reaccionaria. FS es la izquierda progresista.
  • Lourdes y el PPC quieren el fraude. Susana y su partido son víctimas del fraude.
  • Lourdes y el PPC son victimarios. Susana y FS son víctimas.
  • Si Lourdes y el PPC ganan las elecciones hay fraude. Si Susana y FS ganan se ha respetado la voluntad ciudadana.
  • El PPC es un partido tradicional. FS es un partido “nuevo”.
  • El PPC miente. FS es veraz.
  • El PPC ha hecho guerra sucia. FS social ha actuado limpiamente.
  • Lourdes padece de miopía moral. Susana es la encarnación de la moral.
  • El PPC es una derecha tradicional que debe modernizarse y volverse una derecha liberal. FS representa a la izquierda moderna liberal (comentario: ¿En qué momento se transformó Saulo en Paulo?).
  • La interceptación telefónica es ilegal pero divulgar los diálogos privados obtenidos ilegalmente es legal y democrático.
  • Los diálogos de una interceptación telefónica son ilegales y tratan asuntos privados pero por respeto “a nuestros televidentes” los difundimos, los subtitulamos y los comentamos acremente en medio de risas burlonas
La forma dicotómica del pensamiento es elemental y es consecuencia de una cultura política mediocre, resultado del empirismo subjetivo y del dogmatismo infértil. El país requiere de una clase política educada, culta, tolerante y mucho más inteligente.

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