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Primera Evaluación de las elecciones del 10 de abril de 2011

  1. Los resultados eran los que las empresas encuestadoras ya habían detectado en los estudios realizados y que reflejaban un cambio en la opción de los electores en las últimas cuatro semanas.
  2. El ingreso a la segunda vuelta electoral por Ollanta Humala y Keiko Fujimori no es y no era el mejor resultado para el país pero es la opción de la mayoría de los ciudadanos. Es claro que en un sistema democrático esos resultados se respetan.
  3. Se requiere una explicación al porqué del resultado electoral. A continuación algunas líneas.
    1. El crecimiento económico de la última década no ha sido inclusivo.
    2. Ha crecido la riqueza pero, simultáneamente, ha crecido la desigualdad interna, según último estudio del Banco Mundial. Para expresarlo de manera simple pero clara: los pobres han sido menos pobres y los ricos han sido más ricos.
    3. Ha habido enorme ineficiencia del Estado y del Gobierno para crear programas de lucha contra la pobreza que cuenten con gerencias de alta calidad.
    4. Las inversiones del Estado no han contado un Plan Estratégico que doblegue la pobreza. De esta manera en todos los programas sociales ha habido filtraciones, no ha llegado a los más pobres y no se han obtenido resultados, más allá de las cifras globales.
  4. Pero los mayores problemas se ubican en la falta de liderazgo y la crisis política. En este asunto hay una clara responsabilidad del Gobierno del PAP y, especialmente, del presidente Dr. Alan García Pérez.
  5. Los problemas políticos que encontramos son los siguientes:
    1. Escándalos por corrupción del Gobierno. Durante el Gobierno se han desatado permanentes denuncias por corrupción que afectaron la credibilidad del gobierno y del sistema político.
    2. Escándalos por corrupción del Congreso de la República. Ha habido muy pocos momentos de la vida política en el Congreso sin escándalos de corrupción. No es necesario enumerar a los comprometidos con estos hechos pero ocuparon las primeras planas de todos los medios (TV, radio, prensa impresa).
    3. Falta de liderazgo del Gobierno del PAP. Lejanía de los ciudadanos. Excesivos discursos y poca presencia en los lugares en los que la gente más necesitaba diálogo, concertación, obras y programas sociales.
    4. Fracaso absoluto en la reconstrucción de Pisco, Ica, Chincha, Cañete, luego del terremoto. Pisco ha sido el símbolo de la desidia y de la ineficiencia del Estado y del Gobierno. Con los 200 millones que se han destinado al nuevo Estadio Nacional se hubiera avanzando en la reconstrucción de Pisco.
    5. Obras en las que hay una clara proyección de megalomanía y vanidad personal, por encima de las necesidades inmediatas de la gente, lo que contrata con el discurso. Esta extraña combinación de discurso triunfalista, mal uso de los enormes recursos del Estado da lugar a un mayor descontento de los ciudadanos y pobladores.
    6. Incapacidad para resolver los graves problemas de la inseguridad ciudadana y del narcoterrorismo.
    7. Discurso político solipsista –casi un soliloquio- que demostraba el aislamiento del Presidente de la República y del Gobierno, respecto de la realidad nacional.
    8. Triunfalismo económico con discurso lejano a las percepciones y a los sentimientos de los pueblos. El triunfalismo sobre el éxito económico condujo a una suerte de “esquizofrenia” política, ya que, por un lado el discurso permanente es el del “Perú Avanza”, somos la estrella económica y seremos un país del primer mundo y, por otro, una incapacidad para resolver problemas como el agua y el desagüe, la seguridad ciudadana, empleo y, temas cotidianos como pistas y veredas, infraestructura educativa de calidad en los barrios pobres, muros de contención, espacios verdes, entre otros. Un discurso en el que las personas no se sentían ni se sienten representadas.
    9. Incapacidad para resolver los conflictos sociales. Demasiados muertos en Bagua, Madre de Dios, Islay, entre otros, que se enfrentaron violentamente. Esta incapacidad para resolver los problemas tienen como origen cierta intolerancia a partir de tesis radicales que separan a los que están por la inversión con los que están en contra, lo que de alguna manera está reflejada en la tesis del “perro del hortelano”.
    10. Por el discurso triunfalista ha habido, igualmente, incapacidad para explicarle a los ciudadanos que el crecimiento y la superación de la pobreza requieren décadas de esfuerzo, trabajo, disciplina, respeto al Estado de Derecho, a las leyes y a la construcción de una moral del éxito.
  6. A los problemas expresados líneas arriba, hay que añadir los de la débil e incipiente democracia peruana, lo que se expresa en:
    1. Ausencia de partidos políticos con vida institucional, democracia, dirigentes y militantes organizados.
    2. Sistema de caudillos y de clientelismo político.
    3. Ausencia del rol intermediador de los partidos políticos, de tal forma que fueron sustituidos por organizaciones radicales ya sean los “frentes de defensa” u organizaciones sindicales radicales u otro tipo de organizaciones creadas por grupos radicales.
    4. Cultura política clientelista, populista y paternalista que se ha fortalecido por un proceso de descentralización que ha “feudalizado” la política al concentrar el poder en caudillos regionales, provinciales y distritales que manejan grandes recursos que no han contribuido a crear y de los cuales no dan cuenta a nadie. Estos caudillos hacen populismo y clientelismo en forma permanente, además de haber fortalecido una cultura política en la que se acepta la corrupción bajo la idea de que “roba pero hace obra”.
    5. Cultura política pragmática. En la misma línea del punto anterior, se le ha quitado sentido estratégico, programático y ético a la política hasta convertirla en un “listado de obras” con el que se satisfacen necesidades inmediatas.
  7.  La campaña electoral ha expresado, entonces, este desencuentro que pone todo en discusión. Esta es una oportunidad que hay que aprovechar para ir al fondo de los problemas de la democracia peruana y del modelo de desarrollo económico del país, modelo que ha resultado ser exitoso desde el punto de vista macroeconómico pero que es claro que requiere ajustes en lo que se refiere a acortar las distancias económicas entre distintos sectores sociales y a trabajar por realizar las reformas necesarias para un Estado eficiente, eficaz, rápido, presente en el territorio nacional.
  8. En una sociedad moderna el Estado cumple funciones que el Estado peruano no está cumpliendo. La primera es la Defensa Nacional que está amenazada por el narcoterrorismo. La segunda es garantizar la seguridad interna que no cumple porque la delincuencia ha crecido sin una respuesta cabal, adecuada que la detenga y derrote. Tercero, justica independiente, que no se ha cumplido por la permanente interferencia del Gobierno sobre el Poder Judicial. A estos tres asuntos básicos se deben sumar los relacionados con Educación y salud de calidad en los que se ha avanzado con muchas limitaciones. Asimismo, el Estado ha sido muy lento en la construcción de carreteras y en la política de concesiones que si se hubiesen realizado desde el comienzo del gobierno nacional y con decisión, permitirían hoy con carreteras, puertos, aeropuertos y vías muy avanzadas o terminadas, interconectando al país. La soberbia y la falta de decisión son malas consejeras en el Gobierno.
 
La Campaña Electoral
  1. La campaña electoral ha sido el reflejo del país. Sin partidos institucionales, la campaña ha sido el resultado de la confrontación de candidatos impulsados por maquinarias electorales.
  2. Los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta son los que han realizado las mejores campañas:
    1. Ollanta Humala y Keiko Fujimori. Han contado con una estrategia y un plan de campaña racional que han aplicado desde el comienzo y el final de la misma, sabiendo aprovechar los errores de los competidores. Tanto Humala como Fujimori no atacaron abiertamente a sus contendores. Formularon propuestas. Contaron con una organización partidaria. Actuaron disciplinadamente. Tuvieron mensajes concretos y no se distrajeron de sus objetivos. Esto se llama hacer una campaña focalizada, con los mensajes definidos para ganar el voto de los electores.
    2. PPK. Tuvo una campaña errática, alegre, innovadora desde las redes sociales, pero centrada en los sectores sociales A-C y C. Su lejanía de los sectores sociales E y D ha sido evidente así como la lejanía del sector rural. Ese ha sido su mayor error. Pero, asimismo, sus virtudes se convirtieron en defectos, pues si bien el estilo chabacano de PPK sirvió para avanzar se convirtió en un freno pues impedía que se le viera como un estadista. Al final el apoyo casi explicito de Alan García no fue tal, ya sea por problemas de tiempo como porque el respaldo de Alan García a un candidato (Luis Castañeda y Álex Kouri en la elección pasada y finalmente a Lourdes Flores en las últimas tres semanas de la campaña) casi siempre resta.
    3. Alejandro Toledo. Empezó su campaña muy bien enfocado en su mensaje y con una estrategia consistente basada en propuestas. Sin embargo, en el momento que alcanzó la cima de adhesiones o de intención de voto, cometió el peor pecado de un político: la soberbia. Dejó de hacer propuestas y empezó una batalla verbal deleznable con todos los candidatos y con el Secretario de Palacio de Gobierno, Luis Nava. Finalmente, fue inconsecuente cuando se hizo el análisis toxicológico que se había negado a hacer, trayendo a la memoria de los ciudadanos su conducta con la hija Zarahí, reconocida al final de una desgastante negativa. El peor enemigo de Alejandro Toledo fue Alejandro Toledo.
  3. Desde el punto de vista técnico, de la forma cómo se desarrolla una campaña electoral ganadora, los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta ha sido ortodoxos. Mantuvieron la estrategia, no realizaron grandes cambios ni volteretazos. El diseño estratégico y la disciplina fueron las claves. No cayeron en las provocaciones. Humala se corrió hacia el centro político, expresando una propuesta de cambio que por momentos mostró signos de radicalidad pero que supo corregir u ocultar. En el caso de Keiko Fujimori, mantuvo su propuesta organizativa, de intenso trabajo pueblo por pueblo, haciendo uso del asistencialismo, los regalos, obsequios, recuerdos, etc., pero sin salirse del libreto. En la última semana de la campaña hizo una identificación total con el gobierno de su padre. En el cierre de la campaña hizo uso de la canción que identificó la campaña de su padre en las rererelección del año 2000.
  4. En la campaña final se hicieron evidentes las profundas debilidades de una democracia sin partidos. La APEGC de PPK no tenía capacidad para crecer más allá de la expresión de los partidos que lo conforman. Por ello su ausencia y debilidad en regiones clave como Junín-Huánuco-Pasco-Huancavelica y Puno-Madre de Dios. Así como de Cusco-Abancay-Ayacucho. Si bien en Cusco obtuvo 16 % de votos, estuvo muy lejos del 54 % de los votos de Ollanta Humala.
  5. La campaña vuelve a poner en la discusión la vieja tesis de la dualidad de la sociedad peruana. Un país que avanza hacia el mundo moderno y otro que se mantiene, pese a los avances en la modernización, en el atraso y una cultura pre-moderna. No es casual que la mayor votación de Humala haya sido en el sur andino y en parte en el centro. Humala gana en casi todas las regiones del país (19 regiones) y, en varias de ellas, obtiene más del 55 % de los votos. PPK gana en Arequipa, Lima y Callao. Alejandro Toledo gana en Loreto y Ancash. Keiko Fujirmori gana en Ica y La Libertad. Hay de alguna manera, casi dos países que podrían también, observarse desde el lado de la evolución de la derrota de la pobreza. En las regiones en los que la economía agropecuaria tiene mayor incidencia en la vida de las gentes, gana Humala. La pobreza rural supera el porcentaje del 70 % y ese es un problema clave de la sociedad peruana.
 
¿Qué hacer? Consensos razonables
  1. La fragmentación de la votación en el país es el reflejo de una sociedad fragmentada. No es al revés, aún cuando la fragmentación política que es reflejo y no causa, puede revertir la fragmentación social, cultural y económica.
  2. Es el momento de buscar consensos razonables desde todos los sectores de la sociedad.
  3. El concepto de consenso razonable fue elaborado por John Rawls, filósofo liberal, que propone lo que llama consensos razonables traslapados o consensos “solapas”, que no es otra cosa que el abandono de teorías comprensivas (ideológicas, religiosas, filosóficas, etc.) para debatir y ponerse de acuerdo sobre temas que permitan avanzar a la sociedad. Rawls le llama a esto ponerse el “velo de la ignorancia” y debatir temas concretos que permitan acuerdos razonables. La idea de lo razonable implica el uso de la capacidad para pensar, reflexionar y acordar luego de intentos diálogos acuerdos que permitan avanzar. El abandono, por tanto, de teorías comprensivas, de miradas hacia el pasado, de evaluaciones de las políticas del siglo XX y/ el abandono de propuestas ideológicas es una cuestión fundamental que permite remitirse al presente y al futuro.
  4. Los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta al expresado la idea de buscar a través del diálogo, acuerdos. Incluso, Humala ha afirmado que, por el bien del país, se pueden dejar de lado determinadas ideas de su programa. Igualmente, K. Fujimori, en sus declaraciones ha expresado esa necesidad de dialogar.
  5. Las instituciones de la sociedad civil (empresariales, culturales, sociales, etc.) están en la obligación de tender puentes e iniciar diálogos por los cuales se abandonen determinadas posiciones rígidas y se avance a acuerdos.
  6. La búsqueda de acuerdos deber ser hacia ambos candidatos. No se debe dejar ninguna posibilidad abierta. Repito, esto es evidente cuando los dos candidatos han mostrado su interés en dialogar.
  7. Los consensos razonables, la búsqueda de acuerdos debe hacerse en forma bilateral o en forma corporativa. Es el momento de tomar la iniciativa y buscar limar los puntos más duros de cada una de las propuestas en competencia.
  8. Sería un error empezar una campaña de “demolición” de una u otra candidatura pues eso conduciría a una polarización en la que todos perderían.
  9. Se puede buscar a personajes de la vida política, social y cultural del país para que ayuden en esta búsqueda de consensos.
  10. Se debería promover acuerdos desde los medios de comunicación. La búsqueda de consensos razonables implica poner en debate los temas que generan conflictos, aquellos que son excesos, etc. Por ejemplo: debe ponerse en discusión el tema de la reforma de la Constitución abandonando la idea de un Congreso Constituyente, o un exceso en el pago de impuestos que haga inviable la inversión extrajera o acuerdos claros sobre derechos humanos, lucha contra la pobreza, respeto a las libertades democráticas y libertad de prensa. Todos los temas en los que haya excesos o no haya acuerdos básicos deben ser discutidos.
  11. Es en función de estos acuerdos que se debería declarar adhesiones.
  12. Es imperativo impedir una polarización extrema en el país que volaría en pedazos el modelo macroeconómico exitoso. Dentro de ese modelo hacer los ajustes. Debe haber un acuerdo sobre economía de mercado y los límites de la regulación.
  13. Igualmente, es necesario acuerdos para la reforma política: distritos electorales uninominales, renovación por tercios del Congreso, lucha contra la corrupción, autonomía del Poder Judicial, moderna ley de partidos políticos, reforma de la descentralización.
  14. Pero, obviamente, los consensos razonables deben ser sobre temas clave. En los demás, en los secundarios, pueden haber y deben haber discrepancias.

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