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Alan García y Guillermo Alarcón (a) “Pocho”

Los inefables Alan García y “Pocho” Alarcón, que cojean del mismo pie, han compartido muchas cosas. Entre ellas a Augusto Valqui, nada más y nada menos que el nuevo tesorero de “Pocho” en el agraviado club Alianza Lima.
 
Augusto Valqui es uno de los que estuvo con Alfonso de Souza Ferreira (a) “Cuchi” cuando su “presidencia” que era prácticamente un reinado, agonizaba en medio de escándalos.
 
Cuentan los apristas en “Vanguardia Aprista” que “en 1977 Alan García tenía una economía muy escasa, recibido de abogado se asocia con César Vega Vega –sin comentarios- y trabaja en una oficina en el Jr. Carabaya 1180, le atribuyen que los primeros clientes eran acusados de narcotráfico. Manejaba un Citroën regalado por Augusto Valqui dejando un viejo volvo en una factoría” (Vanguardia Aprista, http://www.vanguardiaaprista.com/1203opulenciadegarcia.html, marzo del 2012).
 
Como han informado varios medios, “Pocho” ha mando retirar la información contable del club  -“información importante del club íntimo entre computadoras y libros contables, según El Comercio. Además, señalaron que el tesorero Augusto Valqui, tomó esa medida porque en Matute no hay luz y esto no permite trabajar como corresponde”, El Comercio, Depor, otros, 2 de marzo de 2012-.
 
‘Pocho’ envió una camioneta para que Valqui proceda a retirar toda la documentación porque en Alianza Lima, no hay suficiente luz. En realidad quieren seguir en el “clóset”. También se conoció que el inefable, cambió el personal de contabilidad y el nuevo encargado de esa área es ahora José Luis Correa Zúñiga, hombre de confianza de Alarcón. ¿Qué hay detrás de todo esto?
Pero, además de compartir gustos, inclinaciones y aficiones, Alan García y el inefable “Pocho” comparten al tesorero Augusto Valqui, que fuera, también, tesorero de Alfonso de Souza Ferreira (a) “Cuchi”, que como se recordara, tuvo la muy mala suerte de que la contabilidad del club Alianza Lima fuera robada el día16 de diciembre del 2008 a las 11.30 de la noche, día en se produjo un asalto y robo agravado, con armas de fuego al Club, obra de tres sujetos que ingresaron al Alejandro Villanueva por la puerta principal, cubriendo sus rostros con pasamontañas. Llevaban consigo, además de las armas de fuego, equipos de soldadura autógena con las que destruyeron las placas metálicas que resguardaban los libros contables, los documentos (documentos de ingresos y egresos, facturas, recibos, etc.) y los CPU en donde se encontraba la información contable digitalizada. ¿Qué robaron? Toda la información contable de los años 2005, 2006, 2007 y 2008. Recién el 23 de febrero del 2009 el entonces presidente de la institución informó a la SUNAT los Libros y documentos robados. ¿Extraño robo? ¿Alguna relación con la forma como el inefable “Pocho” se ha llevado la contabilidad a casa del ex contador de “Cuchi” de Souza Ferreira? ¿Coincidencia? ¿Casualidad? ¿Parecido modus operandi?
Los inefables Alan García y Guillermo Alarcón (a) “Pocho” son ahora vecinos. El primero habita en un bunker (Calle La Cumbre 135) Las Casuarinas. “Pocho” sigue viviendo en su propiedad  - Calle Cascajal N° 612, Sublote 36 A, Urbanización Las Laderas de Monterrico, Las Casuarinas- predio tazado en 878,35 mil dólares-en el mismo barrio, aún cuando su casa pertenece ahora a Flotal, la empresa de fachada de Guillermo Orellana Rengifo, con el que fabricó un “laudo” a la medida para no pagarle a la Cooperativa de Crédito Ábaco más de un millón de dólares. Es importante recordar que “Pocho” el inefable, compró esta casa en la época que era presidente de la AFP “El Roble”, entidad qué, ¡oh casualidad!- quebró…
En enero del 2011, Alan García cedió a Alianza Lima, un terreno de 150 mil metros cuadrados del Estado en la playa La Tiza, cesión que el parlamentario Víctor Andrés García Belaunde consideró sospechosa, pues mientras que Alarcón era denunciado por su malpaso en MIVIVIENDA y era severamente cuestionado en Alianza Lima, los inefables se prodigaban regalos mutuamente. Alan regalaba el terreno del Estado que García Belaúnde valorizaba en 20 millones de soles, mientras que “Pocho” pretendía nombrarlo socio honorario del club blanquiazul.
Algo más. Los clubes de fútbol son utilizados, hace un buen tiempo –algo que creció en los últimos años- como “lavanderías”. Se compra un club, se le utiliza y, años más tarde, usando cualquier pretexto o se vende o se cierra. ¿A cuánto se compró? ¿Qué transacciones se realizaron mientras fue propiedad de la “autoridad” que lo compró? ¿Alguien revisó la contabilidad? ¿A cuánto se vendió? Como dice esa conocida salsa: ¿Cuál es el negocio? ¿Cómo lo hacen? ¿Lavandería? ¿Actividad non santa o actividad “santa”?
Finalmente, cómo no olvidar que “Pocho” sostuvo -siempre que creyó conveniente hacerlo- que él era amigo de Alan García, de Hernán Garrillo Lecca ex ministro de Salud; que era asesor de Mercedes Cabanillas e íntimo del ex ministro de Vivienda Enrique Cornejo, que lo nombró presidente de MI VIVIENDA y que lo ayudó a introducir a la Guardia de Asalto al directorio de Alianza Lima el 3 de noviembre del año 2009, día del golpe en el que inició su carrera por el control total del popular club del pueblo que ahora se alista a vender. ¿Permitirán el último acto el pueblo blanquiazul, los hinchas y los socios, además de los periodistas honrados que hablan frente al silencio cómplice de los cobardes?

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