• San Juan de Lurigancho - Lima - Perú

Noticias >> Oswaldo Carpio

Campañas electorales: Se van formando las tendencias. Nada está decidido

A menos de seis meses de las elecciones de abril del 2006, la campaña electoral sigue aún en la etapa de pre-campaña o fase preparatoria. Es evidente que el contexto general, signado por el escepticismo y desinterés de los electores, impide el inicio de la campaña. Los actores políticos siguen realizando estudios, elaborando y aprobando sus planes y estrategias de campaña, organizando sus fuerzas, definiendo sus alianzas, eligiendo y designado sus candidatos, entre otras tareas. Otras campañas en el país fueron más largas, resultado de crisis políticas en las alturas, que fueron un acicate para la acción de la oposición que terminó desgastándose y perdiendo. Las campañas largas desgastan. Durante el último año, algunos políticos actuaron precipitadamente, jugando la carta de la vacancia presidencial o de un levantamiento popular, lo que los ha debilitado por una exposición prolongada ante una opinión pública que desaprueba al Congreso de la Republica, a los partidos, al poder judicial y al oficialismo, pero también a una oposición que pareciera conflictiva y egoísta. El sistema político está agotado. La opinión pública no se compromete. Está a la espera de que algo suceda. En suma, los actores y sus libretos han agotado a los ciudadanos y jóvenes que desearían que esta obra termine, pero no saben aún qué personajes ni que obra deben reemplazarlos. Por ahora, ninguno los convence. Nada está definido Pese a que las encuestas colocan a los candidatos en un determinado orden, nada está definido. Ni Lourdes Flores, ni Alan García, o Valentín Paniaga u Ollanta Humala, pueden ser considerados futuros ganadores. Todo dependerá de sus aciertos y errores. En esta etapa de pre-campaña, recién se van formando las tendencias. Los llamados outsiders tampoco convencen pues sus liderazgos son mediáticos, poco consistentes e irreales. Más del 60 por ciento del voto está por conquistar. Los electores no han definido su voto y los que lo han hecho podrían cambiar. Algo se mueve Sin embargo, algo se mueve y se puede ver en el aparente caos. Algunos actores permanecen pese al desencuentro con la opinión pública. Es evidente que Lourdes Flores -por la visión, la propuesta, una pre-campaña aceptable y los cambios en su conducta política- está logrando avanzar y posicionándose en todo el país. Este posicionamiento real, es, sin embargo, todavía inicial. El voto duro, firme, comprometido es todavía pequeño, sin embargo, Lourdes Flores avanza, pese a los aliados que medran a su sombra y que cuentan y calculan -cual Shylock de la política- sus pasos. Sus competidores están preocupados. La fortaleza de la organización nacional En desmedro de lo que sostienen quienes no valoran la labor de los partidos en las campañas, el PAP y Alan García, tienen una presencia organizada en todo el país. Sin embargo, errores cometidos a lo largo del último año y el peso muerto de la experiencia del gobierno del 85 al 90, son un freno para un crecimiento mayor. El verbo grandilocuente se convierte en un factor de avance pero el techo pareciera muy bajo. La militancia y los dirigentes de provincias no están satisfechos con el Frente Social ni con decisiones tomadas en el pasado reciente, a lo que suma la posición sobre el referendo para la regionalización. Sin embargo, Alan García y el PAP es otro factor que permanece en todos los estudios. Ambos son gravitantes y, por ahora, inseparables. Disparándose a los pies o disparando hacia adentro No ha habido peor presentación que la del Frente de Centro Democrático del Dr. Valentín Paniagua, pues cuando debía captar el interés de la opinión pública con una imagen de unidad y un mensaje preciso, sencillo y claro -cual elefante en la vidriera- los primeros golpes son de adentro hacia adentro. Peor no ha podido ser. ¿En la guerra se dispara hacia fuera o hacia adentro? ¿Esa conducta tiene un sentido estratégico? La imagen que se ha ofrecido es la “ensalada rusa”. Sin embargo, la opinión pública recuerda al Dr. Valentín Panigua como una persona sensata, transparente, leal y coherente. Pero este frente ha mostrado muy pocas luces y la opinión pública le dará la espalda si predominan las torpes palabras y las caras largas. El avance relativo del nacional socialismo El nacional socialismo de Ollanta Humala ha avanzado en las zonas más pobres del país en las que la prédica anti democrática tiene terreno fértil en 35 años de decadencia, fortalecida por los errores del actual gobierno. El candidato tendrá que definir aliados pues no tiene partido inscrito. Está en una encrucijada. Si se une a los partidos tradicionales de la izquierda, se convierte en uno más del sistema. No puede ir solo y no tiene partido. Si pretendiera avanzar tendría que moderar su lenguaje… pero ¿sería posible eso, con aliados cuya cultura es el extremismo? Los “outsiders” en off side Hasta el momento, ninguno de los partidos y candidatos “no tradicionales” encandila y menos convence. Jaime Salinas, respaldado por una conocida financista de un banco internacional de inversión, ha recurrido a un consultor norteamericano con el fin de mejorar su campaña. El consultor pretende convertirlo en el Álvaro Uribe del Perú. Eso teóricamente es posible pero el Perú y Jaime Salinas tienen grandes diferencias. De un lado Uribe es un hombre de carácter y de partido. En cambio, Salinas es joven y su partido es débil. De otro lado, nunca ha ganado una elección. Sin embargo, los importantes recursos de la financista, pueden permitirle resultados y estar a la expectativa. Los demás outsiders están, por ahora, en off side. Campañas mediáticas Esta etapa preparatoria, va mostrando las débiles -pero reales- tendencias. Evidentemente, las campañas serán mediáticas. Es muy temprano para iniciar una ofensiva en radio y televisión. Pero, en el afán de posicionarse y ser el primero alguno podría intentarlo pronto. Lo recomendable es la prudencia. En un clima de escepticismo “más vale retroceder un pie, que avanzar una pulgada, eso se llama avanzar sin moverse”. El peor error es actuar con precipitación pues ciertos errores pueden hacer perder todo lo ganado… y, sin embargo, se requiere audacia.

Publicaciones Anteriores