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La estrategia electoral

Después del candidato, la estrategia es lo más importante de la campaña
 
La palabra estrategia tiene origen griego. Estratos significa ejército y agein conductor o guía. En una interpretación simple, la traducción sería la orientación, el camino, la conducción de un ejército.
La estrategia electoral es resultado de una investigación rigurosa. La elaboración estratégica opera de acuerdo a un conjunto de procedimientos, fundamentados en conocimientos técnicos, experiencias sociales, hechos históricos y políticos sistematizados. Requiere conocimiento profundo de la ciencia, el arte y la técnica de la estrategia.
 
¿Qué es la estrategia electoral? Es un plan integral, el procedimiento general que se diseña para lograr el objetivo electoral. Sin estrategia, sólo hay acciones desperdigadas. Incluso puede existir gran activismo pero esas acciones se pierden como gotas de agua en el desierto. La estrategia es el hilo invisible sistémico que da sentido a todas las acciones desplegadas. La estrategia debe estar escrita en palabras breves, sencillas y claras.
 
La estrategia electoral reúne algunos rasgos: es el mejor camino para ganar la elección; es comprensible; realistarealizable en los plazos electorales. Si la política es el arte de lo posible, la estrategia electoral es el camino posible que orienta nuestras acciones para alcanzar el objetivo de ganar las elecciones.
 
Elaborar la estrategia requiere rigor y abandonar prejuicios. Precisa de profesionales en estrategia y campañas políticas. La disputa por el poder político no se puede improvisar. Sin embargo, no basta tener una estrategia. Una vez aprobada la estrategia, son los actores políticos el factor decisivo. No existen campañas iguales. Error común es copiar estrategias lo que conduce a la derrota.
 
El objetivo de toda estrategia política electoral es persuadir al número suficiente de electores a que voten por nuestro candidato.  Este número necesario y suficiente de electores para obtener el triunfo electoral se define a través del estudio de la situación concreta de cada campaña, a través de un riguroso análisis de la situación electoral, el estudio de las votaciones en elecciones anteriores y la definición hipotética de los votos requeridos. Estos votos se encuentran en determinados áreas geográficas, sectores sociales y grupos de edad. El plan estratégico establece las prioridades en función del voto, calcula el número total de electores que suponemos acudirán a votar, proyecta el mapa de los votos válidos e identifica cuántos votos necesitamos para ganar la elección.
 
¿Es posible evaluar la calidad de la estrategia? Sí, aplicando estas pautas: La primera es si la estrategia se entiende fácilmente y si no es ambigua; si es autónoma (no depende de otras variables). Si puede ser puesta en acción y es  realista. Por ende, la estrategia es válida cuando es creíble, eficiente, obtiene resultados y es flexible. Siendo así, se puede verificar sus avances, dividir en acciones, fases y momentos.
 
El plan estratégico electoral precisa los objetivos cuantitativos y cualitativos de la estrategia.
 
Los objetivos cuantitativos se definen a través del análisis electoral que nos permite precisar el número de votos que necesitamos para ganar en la región, provincia, distrito y/o centro poblado, lo que requiere identificar a nuestros electores y a los indecisos. Los objetivos cuantitativos ayudan, a definir en dónde se encuentran los electores que votan por nuestro candidato y los votos de electores indecisos; orientan nuestros esfuerzos hacia los blancos (targets) y a usar eficientemente los recursos.
 
Los objetivos cualitativos precisan la imagen de la campaña, los temas prioritarios, los puntos fuertes a comunicar, los puntos débiles de la oposición, las alianzas deseadas y decisiones como las de atacar, debatir, el plan de giras entre otros asuntos. Los objetivos cualitativos son: acrecentar los niveles de conocimiento, identificación, valoración y agrado del candidato. El elector no vota por un candidato desconocido, con el que no se identifica.
 
Se busca posicionar y diferenciar al  candidato, trabajar su imagen y mensaje, resaltar sus rasgos creativos, omitiendo los negativos. La estrategia resaltará directa o indirectamente los aspectos negativos de los competidores, lo que se decide con prudencia. Sin estrategia escrita, realista, comprensible, posible, evaluable no será posible ganar.

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