• San Juan de Lurigancho - Lima - Perú

Noticias >> Oswaldo Carpio

Partidos descartables, partidos franquicia y vientres de alquiler

Alberto Andrade, cuando compitió en 1998 con Juan Carlos Hurtado Miller -prófugo de la justicia por recibir 250 MIL dólares para financiar su campaña electoral de manos de Montesinos- dijo que había “partidos descartables” que se formaban para determinadas elecciones. Así ocurrió con “Vamos Vecino” y antes con “Nueva Mayoría” que hoy no existen. Se podría enumerar decenas de partidos que se crean para una elección y luego desaparecen sin pena ni gloria.
 
Algunos politólogos señalan que hay partidos que se alquilan como “vientres” para una determinada campaña. Son partidos que lograron mantener su inscripción porque, hábilmente, realizaron alguna alianza política que les permitió superar el 4 % de los votos o no se presentaron a las elecciones. Son simplemente una sigla. No tienen programa y mucho menos estructura, vida interna, locales partidarios. Obviamente allí quien manda es el dueño de la inscripción que está a la caza de algún “outsider” o de alguna oportunidad.  Son una forma vacía de contenido pero importante para los negociados políticos, los enjuagues, la compra y venta de candidaturas. Es la forma como se ganan la vida, lo que responde a una cultura política ajena a la ética, pues busca se busca engañar conscientemente a la gente, haciendo politiquería y no política. Hoy, los dueños de las siglas, están en búsqueda de algún candidato y mañana de otro. Hay mucho dinero de por medio.
 
En las elecciones municipales nacionales, regionales y municipales vemos a los “dueños”  de un partido que hoy coquetean para vender el nombre. Obviamente, esto produce una profunda debilidad al sistema democrático, pues sin un sistema de partidos transparentes, organizado y con vida institucional, la democracia peruana es estructuralmente débil.
 
Hasta el momento son 25 los partidos habilitados a participar en las próximas elecciones y, aún están en vías de inscripción varios partidos más. Fuerza Social de Susana Villarán es uno de ellos. Los partidos inscritos podrían bordear la treintena. Una suma estratosférica si consideramos que, a los partidos nacionales, hay que añadirles las organizaciones políticas regionales, provinciales y distritales. Una eclosión de organizaciones políticas.
 
Todos los candidatos a las presidencias regionales, consejeros, alcaldes y regidores, deben ser elegidos en elecciones internas hasta 14 de junio. La inscripción de los candidatos se cierra el 5 de julio según la Ley de Partidos Políticos (Nº 28094). Sin embargo, una quinta parte de los candidatos pueden ser designados por el órgano del partido que disponga el estatuto. Esta excepción, permite concentrar la designación de no pocos candidatos en manos del presidente del partido. Eso debilita la democracia interna, desmoraliza a los dirigentes y es un factor por el cual muchos se arriesgan al sueño del partido propio, pues es claro que con un quinto (el 20 % de los candidatos) hay un poder concentrado.
 
¿Son importantes las elecciones internas en los partidos? Sí, siempre y cuando se respeten las normas y los procesos internos sean intachables, controlados por la ONPE e instituciones privadas como Transparencia.
 
Recordemos que la demagogia de algunos políticos impidió que los partidos tuvieran financiamiento del Estado, lo que hubiese permitido que una entidad pública tuviera control sobre los ingresos y egresos, las elecciones internas serían obligatorias y supervisadas,  los partidos se harían fuertes y los dirigentes y militantes vigilarían porque se haga buen uso de los recursos. En el próximo gobierno, se debe propender al financiamiento público. Eso forjaría instituciones consistentes. Sólidas.
 
Las elecciones internas se han realizado ya en algunos partidos. En otros se deben realizar en los próximos días. Las elecciones correctamente conducidas son escuelas de democracia que se forja desde los niveles elementales –elección interna para un candidato a regidor- hasta la elección de la fórmula presidencial que es, obligatoriamente, electa y no forma parte de la cuota de poder de la quinta parte.

En síntesis: la elección interna es clave para el fortalecimiento del partido y del sistema democrático. Es una manera, también, de terminar con los partidos descartables, los vientres de alquiler, los partidos franquicia y las distintas modalidades usadas por los politiqueros que han degradado y son vividores de la política peruana.

Publicaciones AnterioresVer todo